Compartir el taller no diluye la voz individual: aporta contexto, conversación y nuevas formas de comprender el propio proceso. Crear acompañado permite observar otras decisiones, formular mejores preguntas y sostener la práctica dentro de una comunidad que reconoce tanto la búsqueda como la duda.
Crear acompañado: el valor de compartir el proceso artístico

